¿Frío o calor? Qué poner según lo que te duele

Bolsa de frío y bolsa de semillas de calor sobre una mesa de madera

Es la duda de siempre, y casi nadie la resuelve igual dos veces. Te duele el cuello, la espalda o la rodilla, abres el congelador, y a la vez te acuerdas de que tu madre decía que calor. La respuesta corta es que depende de qué te pasa y de cuándo empezó, y que en la mayoría de los casos que ves en el día a día la respuesta es calor.

La regla rápida

El frío baja la temperatura del tejido y reduce la sensibilidad. Va bien las primeras horas de un golpe o una torcedura, sobre todo si hay hinchazón, y sirve como analgésico.

El calor hace lo contrario: aumenta la circulación, relaja la musculatura y hace que te muevas con menos rigidez. Va bien cuando lo que domina es tensión muscular o rigidez, que es la mayoría de los dolores que duran más de dos o tres días.

Si tuvieras que quedarte con una sola frase: golpe reciente con hinchazón, frío; músculo tenso o rigidez que lleva días, calor.

Manta de lana doblada y toalla enrollada sobre un banco de madera

Caso por caso

Contractura en el cuello o la espalda. Calor. Es tensión muscular, y el calor es justo lo que la afloja. Veinte minutos, y después moverte un poco mejor que antes.

Lumbalgia. Calor, incluso en los primeros días. Es de lo poco que tiene respaldo decente en esta pregunta.

Tendinitis. Aquí ni uno ni otro es el tratamiento. El frío te puede calmar un rato después de la actividad que te irrita el tendón, y ya está. Lo que cambia una tendinopatía es la carga progresiva, no la temperatura.

Ciática. Normalmente calor en la musculatura de alrededor, que suele estar muy tensa. Pero si el dolor baja por la pierna con hormigueo o pérdida de fuerza, el frío o el calor son lo de menos: eso hay que valorarlo.

Artrosis. Calor antes de moverte, para entrar en calor con menos rigidez. Algunas personas prefieren frío si la articulación está caliente e hinchada; en artrosis se puede probar cuál te sienta mejor, porque la diferencia real entre uno y otro es pequeña.

Golpe, torcedura o esguince recientes. Frío las primeras horas, sobre todo por el dolor. Y moverte dentro de lo que tolere, que es lo que más ayuda a partir del primer día.

Agujetas. Esto sorprende a casi todo el mundo: en los estudios, el calor sale mejor parado que el hielo.

Qué dicen los estudios, sin adornos

Conviene saber que esta es una pregunta con menos evidencia de la que parece, y que buena parte de los estudios son de calidad limitada. Dicho eso, hay tres cosas razonablemente establecidas.

En agujetas, una revisión de 2022 que reunió 59 ensayos clínicos con 1.367 personas comparó diez formas de aplicar frío y calor. Las bolsas de calor quedaron primeras para el alivio del dolor tanto a las 24 como a las 48 horas. Los propios autores avisan de que los estudios incluidos eran de calidad limitada.

En dolor lumbar, la revisión Cochrane sobre calor y frío superficiales encontró evidencia moderada a favor de la faja de calor para la lumbalgia aguda, y evidencia insuficiente para sacar conclusiones sobre el frío.

Y sobre el hielo en lesiones agudas, la revisión de referencia concluyó que la evidencia es limitada: el frío parece funcionar mejor acompañado de ejercicio que solo, y no hay un tiempo ni una forma de aplicación que se haya demostrado mejor que las demás.

Traducido a lo práctico: ninguno de los dos es un tratamiento. Son herramientas para que estés más cómodo y puedas moverte, que es lo que de verdad cambia las cosas.

Cómo aplicarlo sin hacerte daño

Entre quince y veinte minutos es suficiente, y siempre con una tela entre la piel y la bolsa, tanto si es frío como si es calor. Ni el hielo directo ni la manta eléctrica a tope durante una hora.

No apliques calor sobre una zona caliente, roja e hinchada, ni frío si tienes mala circulación o poca sensibilidad en esa zona. Y si no notas ninguna diferencia después de varios días, el problema no se resuelve por ahí.

No todos los dolores que parecen iguales lo son, y por eso a una misma persona le sirve el calor en el cuello y no le hace nada en la rodilla. Hay pruebas clínicas concretas que orientan si lo que manda es tensión muscular, una articulación irritada o un tendón sobrecargado, y cada uno pide una cosa distinta. Es lo primero que valoramos en fisioterapia musculoesquelética.

Cuándo dejar de probar

Si llevas más de dos o tres semanas alternando frío y calor sin que cambie nada, ya tienes la respuesta: el problema no es la temperatura. Y conviene no esperar si hay pérdida de fuerza, hormigueo que baja por el brazo o la pierna, hinchazón importante, o si el dolor te despierta por la noche de forma mantenida.

Cómo se trabaja esto en AIRA

Andrea es fisioterapeuta y fundadora de AIRA. En consulta, el frío y el calor son lo último de lo que se habla: primero se mira qué estructura está dando el dolor y qué lo mantiene, y a partir de ahí se decide qué te conviene hacer en casa entre sesiones.

La tecarterapia, por cierto, no es lo mismo que ponerse calor encima: lleva el calor al tejido desde dentro y se aplica mientras te mueves. Es otra cosa.

Si llevas tiempo con un dolor que no se decide, cuéntanos qué te pasa.

Referencias

  1. Wang Y, Lu H, Li S, Zhang Y, Yan F, Huang Y, Chen X, Yang A, Han L, Ma Y. Effect of cold and heat therapies on pain relief in patients with delayed onset muscle soreness: a network meta-analysis. J Rehabil Med. 2022;54:jrm00258. doi: 10.2340/jrm.v53.331
  2. French SD, Cameron M, Walker BF, Reggars JW, Esterman AJ. A Cochrane review of superficial heat or cold for low back pain. Spine. 2006;31(9):998–1006. doi: 10.1097/01.brs.0000214881.10814.64
  3. Zanoli G, Albarova-Corral I, Ancona M, Grattagliano I, Hotfiel T, Iolascon G, Krüger K, Rodríguez Maruri G. Current indications and future direction in heat therapy for musculoskeletal pain: a narrative review. Muscles. 2024;3(3):212–223. doi: 10.3390/muscles3030019
  4. Bleakley C, McDonough S, MacAuley D. The use of ice in the treatment of acute soft-tissue injury: a systematic review of randomized controlled trials. Am J Sports Med. 2004;32(1):251–261. PMID 14754753

Este artículo tiene finalidad informativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.

Revisión clínica

Andrea Martín Riera

Fisioterapeuta · Col·legi de Fisioterapeutes de Catalunya, nº 16140

Fisioterapeuta en AIRA Fisioterapia + Pilates (Tarragona). Trabaja en fisioterapia pediátrica y respiratoria infantil, salud de la mujer y ejercicio terapéutico.

Última revisión: octubre de 2026

Este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye una valoración, un diagnóstico ni un tratamiento realizados por un profesional sanitario. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu hijo, consulta con tu médico, tu pediatra o tu fisioterapeuta.

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