
Tiene diez meses, se sienta perfectamente, se ríe cuando lo levantas, pero no gatea. Va arrastrando el culete por el suelo o rodando como un tronco, y en el grupo de la matrona todos los demás ya están recorriendo el pasillo a cuatro patas.
La pregunta llega siempre igual: ¿es obligatorio gatear? La respuesta corta es no. Y hay datos buenos que lo respaldan.
El gateo es el único hito que no cumplen todos

La Organización Mundial de la Salud siguió a 816 niños sanos de cinco países para establecer cuándo aparece cada hito motor. Alrededor del 90% alcanzó cinco de los seis hitos en la misma secuencia, pero el 4,3% no gateó nunca a cuatro patas. Esos niños se desplazaban de otra forma: arrastrándose sobre la barriga o sentados sobre las nalgas.
Por eso la OMS trata el gateo como el único hito no universal de los seis que estudió. No es un fallo del niño: es una variante.
La ventana del gateo, cuando aparece, va de los 5,2 a los 13,5 meses. Ocho meses de margen entre el primero y el último, y los dos son normales.
Las otras formas de moverse
Un estudio clásico que analizó cómo se desplazan los bebés antes de andar encontró este reparto: el 82% gatea a cuatro patas, el 9% se desplaza sentado sobre las nalgas, un 1% se arrastra sobre la barriga, otro 1% rueda, y un 7% no hace nada de esto: un día se pone de pie y echa a andar.
Los que se desplazan sentados suelen caminar algo más tarde, y eso también entra dentro de lo esperable.
¿Pasa algo por no gatear?
Es la pregunta de fondo, y hay un estudio que la responde bien. Siguieron de forma prospectiva a 424 bebés hasta los cinco años, comparando los que gatearon con los que usaron otras estrategias, y no encontraron diferencias significativas en el desarrollo psicomotor ni en el lenguaje.
Lo que sí resultó relevante en ese mismo estudio fue otra cosa, y conviene retenerla: la asimetría. No gatear por sí solo no dice gran cosa. Moverse siempre tirando de un lado sí es un dato.
Si tu bebé se desplaza siempre empujando con la misma pierna o girando siempre hacia el mismo lado, eso sí merece que alguien lo mire. No por el gateo en sí, sino por lo que puede haber detrás. Es una de las cosas que exploramos en fisioterapia pediátrica, y suele resolverse con juego bien orientado.
Entonces, ¿cuándo hay que consultar?
El informe de la Academia Americana de Pediatría sobre retrasos motores marca los puntos de control y, significativamente, no incluye el gateo entre los hitos exigibles. Lo que sí señala:
- A los 9 meses: que voltee hacia los dos lados, se mantenga sentado sin apoyo y se mueva de forma simétrica.
- A los 18 meses: que camine solo.
- En cualquier momento: que pierda algo que ya hacía. Eso se consulta siempre.
Así que la frase correcta no es «no gatea, hay que hacer algo». Es: no gatea y además hay asimetría, o no se sienta solo a los nueve meses, o no camina a los dieciocho, o ha perdido habilidades. Ahí sí.
Las preguntas que llegan siempre
¿A los cuántos meses gatea un bebé?
La ventana de la OMS para el gateo con manos y rodillas va de los 5,2 a los 13,5 meses. Es decir, hay ocho meses de diferencia entre el primero y el último, y los dos son normales. La media suele estar alrededor de los 8 o 9 meses, pero la media no le sirve de nada a un bebé concreto.
¿A los cuántos meses se sienta un bebé?
Sentarse sin apoyo entra en la ventana de los 3,8 a los 9,2 meses. Lo habitual es que hacia los 6 meses se mantenga sentado apoyándose en las manos, y hacia los 8 o 9 lo haga estable y llegue solo a la posición.
Un matiz que importa más que la fecha: lo interesante no es que se quede sentado, es que llegue solo a sentarse. Un bebé al que colocan sentado todo el día no está aprendiendo lo mismo que uno que se organiza para llegar ahí desde el suelo.
Tiene 8, 9 o 10 meses y no gatea
Sigue dentro de la ventana normal, y además hay bebés que no gatean nunca y pasan directamente a andar. Lo que sí miraría a esas edades: que se desplace de alguna manera (arrastrándose, rodando, con el culete), que use los dos lados del cuerpo por igual y que aguante el peso en las piernas cuando lo pones de pie.
Si a los 10 meses no hay ninguna forma de desplazamiento, o si siempre empuja con la misma pierna y arrastra la otra, eso sí merece una valoración.
¿Hay que enseñarle a gatear?
No. Lo que hace falta es oportunidad: suelo firme, ropa cómoda, algo interesante un poco más allá de donde alcanza y tiempo sin que nadie lo coloque en ninguna postura. El gateo se inventa, no se enseña.
Qué puedes hacer en casa
Lo de siempre, que es lo que funciona: mucho suelo. Tiempo boca abajo desde las primeras semanas, superficie firme, juguetes un poco lejos para que tenga que ir a por ellos, y menos hamaca, carrito y trona de las que solemos usar. El bebé necesita espacio y aburrimiento para inventar cómo moverse.
Y evita los andadores. No enseñan a andar y quitan justo el tiempo de suelo que le hace falta.
¿Tu bebé no gatea y no sabes si esperar o consultar?
En una valoración miramos la simetría, el tono y cómo se organiza para moverse. Si es una variante normal, te lo decimos y te vas tranquilo.
Si vives lejos o solo quieres una primera orientación, esto también se puede ver por videollamada: con un vídeo del bebé moviéndose por el suelo se puede decir bastante.
Referencias
- WHO Multicentre Growth Reference Study Group. WHO Motor Development Study: windows of achievement for six gross motor development milestones. Acta Paediatrica. 2006;95(Suppl 450):86–95. doi.org/10.1111/j.1651-2227.2006.tb02379.x
- Robson P. Prewalking locomotor movements and their use in predicting standing and walking. Child: Care, Health and Development. 1984;10(5):317–330. doi.org/10.1111/j.1365-2214.1984.tb00189.x
- Bottos M, Dalla Barba B, Stefani D, et al. Locomotor strategies preceding independent walking: prospective study of neurological and language development in 424 cases. Developmental Medicine and Child Neurology. 1989;31(1):25–34. doi.org/10.1111/j.1469-8749.1989.tb08408.x
- Noritz GH, Murphy NA; American Academy of Pediatrics. Motor Delays: Early Identification and Evaluation. Pediatrics. 2013;131(6):e2016–e2027. doi.org/10.1542/peds.2013-1056
Revisión clínica
Andrea Martín Riera
Fisioterapeuta · Col·legi de Fisioterapeutes de Catalunya, nº 16140
Fisioterapeuta en AIRA Fisioterapia + Pilates (Tarragona). Trabaja en fisioterapia pediátrica y respiratoria infantil, salud de la mujer y ejercicio terapéutico.
Última revisión: agosto de 2026
Este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye una valoración, un diagnóstico ni un tratamiento realizados por un profesional sanitario. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu hijo, consulta con tu médico, tu pediatra o tu fisioterapeuta.