Edad corregida en el bebé prematuro: por qué cambia todo

Calcetines de punto y sonajero de madera de un bebé

Nació con siete meses y medio. Ahora tiene ocho meses de vida, pero todavía no se sienta solo, y cada vez que abres una tabla de hitos se te encoge el estómago. La pregunta es siempre la misma: ¿voy tarde o no?

Casi siempre la respuesta está en un cálculo muy sencillo que a veces nadie explica bien: la edad corregida.

Qué es y cómo se calcula

Calendario de pared, edad corregida en el bebé prematuro

La edad corregida se cuenta desde la fecha en la que tenía que haber nacido, no desde el día en que nació. Se calcula restando a su edad las semanas que le faltaron para llegar a las 40.

Un ejemplo: un bebé que nació a las 32 semanas llegó al mundo 8 semanas antes de tiempo. A los 8 meses de vida, su edad corregida es de 6 meses. Y con seis meses corregidos, que aún no se siente solo no es ningún retraso.

La guía británica NICE sobre seguimiento de niños nacidos prematuros lo dice con esas palabras: la edad corregida se calcula a partir de la fecha probable de parto y debe usarse durante los dos primeros años al valorar habilidades del desarrollo como andar o hablar.

Hasta cuándo hay que corregir

Dos años es la referencia habitual. A partir de los cuatro años, esa misma guía ya utiliza la edad sin corregir para la valoración global.

Hay un matiz reciente que conviene conocer: un trabajo de 2025 sobre más de 1.400 niños muy prematuros encontró que, para el crecimiento (peso y talla), usar la edad sin corregir clasificaba mal a muchísimos niños, y proponía corregir hasta los 36 meses. Ojo, eso se refiere a antropometría, no al desarrollo motor, así que no conviene extrapolarlo sin más.

Si estás comparando a tu bebé con las tablas y no sabes qué edad usar, pregúntalo. Es la primera cosa que ajustamos en una valoración, porque cambia por completo la lectura. Trabajamos con edad corregida siempre que hace falta en fisioterapia pediátrica. Si os pilla lejos de Tarragona, esa misma mirada se puede hacer por videollamada en la asesoría pediátrica online.

El seguimiento: qué se mira y cuándo

La guía NICE propone un seguimiento reforzado para los nacidos antes de las 30 semanas, o entre las 30 y las 37 con algún factor de riesgo añadido. Los puntos de control son a los 3–5 meses, a los 12 meses y una valoración detallada a los 2 años, siempre de edad corregida.

Hay además herramientas que permiten detectar muy pronto a los bebés con más riesgo. Un trabajo de referencia publicado en JAMA Pediatrics señala que antes de los cinco meses de edad corregida la combinación más precisa es la resonancia a término junto con la valoración de los movimientos generales y el examen neurológico Hammersmith, con sensibilidades por encima del 90%. Después de los cinco meses cambian las herramientas, pero la lógica es la misma: detectar pronto para intervenir pronto.

¿Y sirve de algo intervenir pronto?

Aquí toca dar el dato completo, no solo la parte bonita. La revisión Cochrane de 2024 sobre programas de intervención temprana tras el alta hospitalaria encontró que mejoran los resultados cognitivos, y en edad preescolar ese beneficio es de certeza alta.

En lo motor el mensaje es más modesto: hay una mejora pequeña durante el primer año y medio, con certeza baja, y probablemente no se mantiene en edad preescolar. Es decir, la intervención temprana tiene sentido, pero no se puede prometer que cambie el desarrollo motor a largo plazo.

Lo que sí está bien establecido es el principio: cuando se identifica un riesgo alto, la derivación a intervención temprana debe ser inmediata, sin esperar a completar el diagnóstico, y con los objetivos marcados por la familia.

Lo que solemos decirles a las familias

Que anoten la edad corregida al lado de la real y usen esa para mirar cualquier tabla. Que no comparen con el primo que nació a término. Que el suelo, el contacto y el juego valen más que cualquier aparato. Y que si algo no encaja, se pregunta, aunque parezca una tontería.

¿Tu bebé nació antes de tiempo y no sabes si va a su ritmo?

Valoramos con la edad corregida, miramos cómo se organiza para moverse y os damos un plan para casa. Y si todo va bien, también te lo decimos.

Ver fisioterapia pediátrica

Referencias

  1. National Institute for Health and Care Excellence. Developmental follow-up of children and young people born preterm. NICE guideline NG72. Londres: NICE; 2017.
  2. Orton J, Doyle LW, Tripathi T, Boyd R, Anderson PJ, Spittle A. Early developmental intervention programmes provided post hospital discharge to prevent motor and cognitive impairment in preterm infants. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2024;2(2):CD005495. doi.org/10.1002/14651858.CD005495.pub5
  3. Novak I, Morgan C, Adde L, et al. Early, Accurate Diagnosis and Early Intervention in Cerebral Palsy: Advances in Diagnosis and Treatment. JAMA Pediatrics. 2017;171(9):897–907. doi.org/10.1001/jamapediatrics.2017.1689
  4. Morgan C, Fetters L, Adde L, et al. Early Intervention for Children Aged 0 to 2 Years With or at High Risk of Cerebral Palsy: International Clinical Practice Guideline Based on Systematic Reviews. JAMA Pediatrics. 2021;175(8):846–858. doi.org/10.1001/jamapediatrics.2021.0878

Revisión clínica

Andrea Martín Riera

Fisioterapeuta · Col·legi de Fisioterapeutes de Catalunya, nº 16140

Fisioterapeuta en AIRA Fisioterapia + Pilates (Tarragona). Trabaja en fisioterapia pediátrica y respiratoria infantil, salud de la mujer y ejercicio terapéutico.

Última revisión: agosto de 2026

Este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye una valoración, un diagnóstico ni un tratamiento realizados por un profesional sanitario. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu hijo, consulta con tu médico, tu pediatra o tu fisioterapeuta.

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