Fisioterapia respiratoria infantil en Tarragona



Ayudamos a tu bebé a respirar mejor, comer mejor y descansar mejor
Los primeros catarros, la bronquiolitis o unos mocos que no acaban de bajar convierten una semana normal en noches sin dormir, tomas a medias y un bebé incómodo.
La fisioterapia respiratoria pediátrica usa técnicas específicas, seguras y adaptadas a cada edad para movilizar y eliminar secreciones y mejorar la función respiratoria.
No sustituye a tu pediatra: lo acompaña. Y si en la valoración vemos que no es lo que tu peque necesita, te lo diremos.
También os enseñamos a cuidar los mocos en casa.
Demana cita¿Cuándo puede ayudar la fisioterapia respiratoria infantil?
Bronquiolitis
El motivo de consulta más frecuente en bebés. Movilizamos las secreciones para que respire, coma y descanse mejor.
Catarros de repetición
Cuando los mocos encadenan un catarro con el siguiente, despejamos las vías respiratorias para que se recupere antes entre episodios.
Asma bronquial infantil
Como complemento al tratamiento médico: mecánica respiratoria, tolerancia al esfuerzo y manejo de las crisis en familia.
Neumonías de repetición
Favorecemos el aclaramiento de las secreciones y la ventilación de las zonas afectadas para acompañar una recuperación más completa.
Fibrosis quística
El aclaramiento de las vías respiratorias forma parte del tratamiento habitual, de forma continuada y coordinada con su equipo médico.
Mocos y tos persistente
Esa tos que no acaba de irse y los mocos que se quedan arriba. Valoramos si hay secreciones que movilizar.
Tomas difíciles y sueño interrumpido
Cuando la congestión hace que suelte el pecho o el biberón para respirar, o que se despierte cada poco.
¿Cómo es la sesión?
¿Cómo es la valoración?
La primera visita comienza con una entrevista con la familia para conocer su evolución, sus síntomas y cómo está afectando al día a día. Después valoramos al peque: observamos su respiración, escuchamos posibles secreciones pulmonares y comprobamos la saturación de oxígeno cuando está indicado.
A partir de ahí decidimos si es necesaria y qué técnicas son las más adecuadas.
¿El tratamiento puede molestar al bebé?
Las técnicas de fisioterapia respiratoria pediátrica son seguras, suaves y no dolorosas para el bebé. Aun así, es habitual que algunos lloren: no les gusta que les movilicemos cuando están incómodos. Ese llanto no significa que les duela, es una respuesta normal ante algo nuevo.
Después de la sesión, muchas familias nos cuentan que sus bebés consiguen respirar con más facilidad, descansar mejor y realizar las tomas con mayor comodidad.
Y siempre os vais con pautas para casa.

Tarifas de fisioterapia respiratoria infantil
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Fisioteràpia respiratòria infantil
Nadons i nens
✓ Sesiones adaptadas a cada edad
✓ Os enseñamos las técnicas para casa
✓ Realizada por fisioterapeuta pediátrica
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Tarifes
También tenemos el programa AIRA Respira (valoración + 3 sesiones + revisión final) por 200 €. Lo tienes explicado en la página de fisioterapia pediátrica.
¿Cuándo tiene sentido pedir cita?
No hace falta esperar a que se complique, ni venir por cualquier mocosidad. Las familias suelen consultarnos cuando:
- Vuestro pediatra ha diagnosticado una bronquiolitis u otra infección respiratoria y os ha comentado la fisioterapia.
- El bebé suelta el pecho o el biberón para poder respirar, o come menos de lo habitual.
- Notáis que respira con más esfuerzo del habitual.
Si hay signos de alarma —dificultad respiratoria importante, fiebre alta o mal estado general— lo primero siempre es vuestro pediatra o el servicio de urgencias.
Preguntas frecuentes sobre fisioterapia respiratoria infantil
Desde que nacen. No hay una edad mínima: se puede realizar desde los primeros días de vida, adaptando siempre las técnicas y la intensidad al tamaño y a la edad del bebé.
Lo que sí hacemos siempre antes es valorar si en ese momento está indicada.
No. Las técnicas son seguras, suaves y no dolorosas. Es habitual que algunos bebés lloren durante la sesión porque no les gusta que les movilicemos cuando no se encuentran cómodos, pero ese llanto no significa que les estemos haciendo daño: es una reacción normal ante algo nuevo.
No hay un número fijo, y desconfía de quien te lo dé por teléfono sin haber visto al peque. Depende de varios factores: la edad del bebé, su estado general, en qué momento del proceso está la bronquiolitis cuando llega —no es lo mismo el principio que la fase de más secreciones— y si ha tenido episodios respiratorios anteriores.
Lo que sí hacemos es decírtelo pronto: tras la primera valoración te damos una orientación realista y la vamos revisando sesión a sesión. Y cuando veamos que ya no lo necesita, te lo diremos.
No es imprescindible: podéis pedir cita directamente y nosotras valoramos si la fisioterapia respiratoria está indicada en ese momento. Dicho esto, trabajamos siempre acompañando al pediatra, no en su lugar.
Si tiene fiebre alta, mejor que se quede en casa descansando: no es el momento de una sesión y el descanso le va a ayudar más. Con febrícula no hay problema en venir.
Si al final no podéis venir, avisadnos en cuanto lo sepáis: así podemos ofrecer ese hueco a otra familia que también lo esté necesitando.
La primera sesión suele durar una hora, aunque reservamos algo más de tiempo por si hace falta alargarla. Las sesiones de seguimiento suelen durar menos de una hora y se adaptan al ritmo del peque.
Dicho esto, el ritmo lo marca el peque: si necesita una pausa, paramos.
No. Los lavados nasales trabajan la vía respiratoria alta —la nariz— y son muy útiles, por eso os enseñamos a hacerlos bien. La fisioterapia respiratoria trabaja además la vía baja, con técnicas específicas para movilizar las secreciones de los bronquios, y siempre después de valorar a cada niño.
Sí. Tratamos desde bebés hasta adolescentes, adaptando las técnicas a cada edad. En niños mayores además podemos trabajar la mecánica respiratoria y enseñarles a manejar ellos mismos la tos y las secreciones.
Sí, eso es fisioterapia pediátrica y también la hacemos en AIRA. Muchas familias nos conocen por un catarro y acaban consultándonos por el gateo o por la cabecita plana.