{"id":1856,"date":"2026-10-16T13:39:53","date_gmt":"2026-10-16T13:39:53","guid":{"rendered":"https:\/\/airafisioterapia.com\/frio-o-calor\/"},"modified":"2026-10-17T18:50:48","modified_gmt":"2026-10-17T18:50:48","slug":"frio-o-calor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/frio-o-calor\/","title":{"rendered":"\u00bfFr\u00edo o calor? Qu\u00e9 poner seg\u00fan lo que te duele"},"content":{"rendered":"<p>Es la duda de siempre, y casi nadie la resuelve igual dos veces. Te duele el cuello, la espalda o la rodilla, abres el congelador, y a la vez te acuerdas de que tu madre dec\u00eda que calor. La respuesta corta es que depende de qu\u00e9 te pasa y de cu\u00e1ndo empez\u00f3, y que en la mayor\u00eda de los casos que ves en el d\u00eda a d\u00eda la respuesta es calor.<\/p>\n<h2>La regla r\u00e1pida<\/h2>\n<p>El fr\u00edo baja la temperatura del tejido y reduce la sensibilidad. Va bien las primeras horas de un golpe o una torcedura, sobre todo si hay hinchaz\u00f3n, y sirve como analg\u00e9sico.<\/p>\n<p>El calor hace lo contrario: aumenta la circulaci\u00f3n, relaja la musculatura y hace que te muevas con menos rigidez. Va bien cuando lo que domina es tensi\u00f3n muscular o rigidez, que es la mayor\u00eda de los dolores que duran m\u00e1s de dos o tres d\u00edas.<\/p>\n<p>Si tuvieras que quedarte con una sola frase: <strong>golpe reciente con hinchaz\u00f3n, fr\u00edo; m\u00fasculo tenso o rigidez que lleva d\u00edas, calor<\/strong>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/airafisioterapia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/aira-b43-frio-calor-2.jpg\" alt=\"Manta de lana doblada y toalla enrollada sobre un banco de madera\" width=\"580\" height=\"580\" \/><\/p>\n<h2>Caso por caso<\/h2>\n<p><strong>Contractura en el cuello o la espalda.<\/strong> Calor. Es tensi\u00f3n muscular, y el calor es justo lo que la afloja. Veinte minutos, y despu\u00e9s moverte un poco mejor que antes.<\/p>\n<p><strong>Lumbalgia.<\/strong> Calor, incluso en los primeros d\u00edas. Es de lo poco que tiene respaldo decente en esta pregunta.<\/p>\n<p><strong>Tendinitis.<\/strong> Aqu\u00ed ni uno ni otro es el tratamiento. El fr\u00edo te puede calmar un rato despu\u00e9s de la actividad que te irrita el tend\u00f3n, y ya est\u00e1. Lo que cambia una tendinopat\u00eda es la carga progresiva, no la temperatura.<\/p>\n<p><strong>Ci\u00e1tica.<\/strong> Normalmente calor en la musculatura de alrededor, que suele estar muy tensa. Pero si el dolor baja por la pierna con hormigueo o p\u00e9rdida de fuerza, el fr\u00edo o el calor son lo de menos: eso hay que valorarlo.<\/p>\n<p><strong>Artrosis.<\/strong> Calor antes de moverte, para entrar en calor con menos rigidez. Algunas personas prefieren fr\u00edo si la articulaci\u00f3n est\u00e1 caliente e hinchada; en artrosis se puede probar cu\u00e1l te sienta mejor, porque la diferencia real entre uno y otro es peque\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>Golpe, torcedura o esguince recientes.<\/strong> Fr\u00edo las primeras horas, sobre todo por el dolor. Y moverte dentro de lo que tolere, que es lo que m\u00e1s ayuda a partir del primer d\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Agujetas.<\/strong> Esto sorprende a casi todo el mundo: en los estudios, el calor sale mejor parado que el hielo.<\/p>\n<h2>Qu\u00e9 dicen los estudios, sin adornos<\/h2>\n<p>Conviene saber que esta es una pregunta con menos evidencia de la que parece, y que buena parte de los estudios son de calidad limitada. Dicho eso, hay tres cosas razonablemente establecidas.<\/p>\n<p>En agujetas, una revisi\u00f3n de 2022 que reuni\u00f3 59 ensayos cl\u00ednicos con 1.367 personas compar\u00f3 diez formas de aplicar fr\u00edo y calor. Las bolsas de calor quedaron primeras para el alivio del dolor tanto a las 24 como a las 48 horas. Los propios autores avisan de que los estudios incluidos eran de calidad limitada.<\/p>\n<p>En dolor lumbar, la revisi\u00f3n Cochrane sobre calor y fr\u00edo superficiales encontr\u00f3 evidencia moderada a favor de la faja de calor para la lumbalgia aguda, y evidencia insuficiente para sacar conclusiones sobre el fr\u00edo.<\/p>\n<p>Y sobre el hielo en lesiones agudas, la revisi\u00f3n de referencia concluy\u00f3 que la evidencia es limitada: el fr\u00edo parece funcionar mejor acompa\u00f1ado de ejercicio que solo, y no hay un tiempo ni una forma de aplicaci\u00f3n que se haya demostrado mejor que las dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Traducido a lo pr\u00e1ctico: ninguno de los dos es un tratamiento. Son herramientas para que est\u00e9s m\u00e1s c\u00f3modo y puedas moverte, que es lo que de verdad cambia las cosas.<\/p>\n<h2>C\u00f3mo aplicarlo sin hacerte da\u00f1o<\/h2>\n<p>Entre quince y veinte minutos es suficiente, y siempre con una tela entre la piel y la bolsa, tanto si es fr\u00edo como si es calor. Ni el hielo directo ni la manta el\u00e9ctrica a tope durante una hora.<\/p>\n<p>No apliques calor sobre una zona caliente, roja e hinchada, ni fr\u00edo si tienes mala circulaci\u00f3n o poca sensibilidad en esa zona. Y si no notas ninguna diferencia despu\u00e9s de varios d\u00edas, el problema no se resuelve por ah\u00ed.<\/p>\n<p>No todos los dolores que parecen iguales lo son, y por eso a una misma persona le sirve el calor en el cuello y no le hace nada en la rodilla. Hay pruebas cl\u00ednicas concretas que orientan si lo que manda es tensi\u00f3n muscular, una articulaci\u00f3n irritada o un tend\u00f3n sobrecargado, y cada uno pide una cosa distinta. Es lo primero que valoramos en <a href=\"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/fisioterapia\/fisioterapia-musculoesqueletica\/\">fisioterapia musculoesquel\u00e9tica<\/a>.<\/p>\n<h2>Cu\u00e1ndo dejar de probar<\/h2>\n<p>Si llevas m\u00e1s de dos o tres semanas alternando fr\u00edo y calor sin que cambie nada, ya tienes la respuesta: el problema no es la temperatura. Y conviene no esperar si hay p\u00e9rdida de fuerza, hormigueo que baja por el brazo o la pierna, hinchaz\u00f3n importante, o si el dolor te despierta por la noche de forma mantenida.<\/p>\n<h2>C\u00f3mo se trabaja esto en AIRA<\/h2>\n<p>Andrea es fisioterapeuta y fundadora de AIRA. En consulta, el fr\u00edo y el calor son lo \u00faltimo de lo que se habla: primero se mira qu\u00e9 estructura est\u00e1 dando el dolor y qu\u00e9 lo mantiene, y a partir de ah\u00ed se decide qu\u00e9 te conviene hacer en casa entre sesiones.<\/p>\n<p>La tecarterapia, por cierto, no es lo mismo que ponerse calor encima: lleva el calor al tejido desde dentro y se aplica mientras te mueves. Es otra cosa.<\/p>\n<p>Si llevas tiempo con un dolor que no se decide, <a href=\"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/contacto\/\">cu\u00e9ntanos qu\u00e9 te pasa<\/a>.<\/p>\n<h2>Referencias<\/h2>\n<ol style=\"font-size:14px;line-height:1.7;color:#E6DFD3;\">\n<li>Wang Y, Lu H, Li S, Zhang Y, Yan F, Huang Y, Chen X, Yang A, Han L, Ma Y. Effect of cold and heat therapies on pain relief in patients with delayed onset muscle soreness: a network meta-analysis. <em>J Rehabil Med<\/em>. 2022;54:jrm00258. doi: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.2340\/jrm.v53.331\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">10.2340\/jrm.v53.331<\/a><\/li>\n<li>French SD, Cameron M, Walker BF, Reggars JW, Esterman AJ. A Cochrane review of superficial heat or cold for low back pain. <em>Spine<\/em>. 2006;31(9):998&ndash;1006. doi: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1097\/01.brs.0000214881.10814.64\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">10.1097\/01.brs.0000214881.10814.64<\/a><\/li>\n<li>Zanoli G, Albarova-Corral I, Ancona M, Grattagliano I, Hotfiel T, Iolascon G, Kr&uuml;ger K, Rodr&iacute;guez Maruri G. Current indications and future direction in heat therapy for musculoskeletal pain: a narrative review. <em>Muscles<\/em>. 2024;3(3):212&ndash;223. doi: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3390\/muscles3030019\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">10.3390\/muscles3030019<\/a><\/li>\n<li>Bleakley C, McDonough S, MacAuley D. The use of ice in the treatment of acute soft-tissue injury: a systematic review of randomized controlled trials. <em>Am J Sports Med<\/em>. 2004;32(1):251&ndash;261. <a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/14754753\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">PMID 14754753<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"font-size:13px;color:#54595F;\">Este art&iacute;culo tiene finalidad informativa y no sustituye la valoraci&oacute;n de un profesional sanitario.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fr\u00edo o calor para la tendinitis, la ci\u00e1tica, la lumbalgia, una contractura o la artrosis. Qu\u00e9 dicen los estudios y cu\u00e1l te conviene en cada caso.<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":1859,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-1856","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-dolor-y-lesiones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1856","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1856"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1856\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1878,"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1856\/revisions\/1878"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1859"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1856"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1856"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1856"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}