{"id":1799,"date":"2026-08-31T15:55:12","date_gmt":"2026-08-31T15:55:12","guid":{"rendered":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ejercicios-de-kegel\/"},"modified":"2026-08-31T17:28:23","modified_gmt":"2026-08-31T17:28:23","slug":"ejercicios-de-kegel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/ejercicios-de-kegel\/","title":{"rendered":"Ejercicios de Kegel: c\u00f3mo se hacen bien y por qu\u00e9 casi nadie los hace"},"content":{"rendered":"<p>Es de los pocos ejercicios que casi todo el mundo ha o\u00eddo nombrar y casi nadie sabe hacer bien. Te dicen \u00abhaz Kegel\u00bb en la revisi\u00f3n posparto, buscas en internet, encuentras cuarenta versiones distintas y acabas apretando el abdomen, los gl\u00fateos y la mand\u00edbula a la vez.<\/p>\n<p>Vamos con lo que s\u00ed est\u00e1 demostrado y con lo que se hace mal.<\/p>\n<h2>Qu\u00e9 son exactamente<\/h2>\n<p>Son contracciones voluntarias de la musculatura del suelo p\u00e9lvico: ese conjunto de m\u00fasculos que cierra la pelvis por abajo y sostiene la vejiga, el \u00fatero y el recto. Llevan el nombre del ginec\u00f3logo que los describi\u00f3 en 1948.<\/p>\n<p>La sensaci\u00f3n correcta es doble: <strong>algo que se cierra y algo que sube<\/strong>. Cerrar alrededor de la uretra, la vagina y el ano, y notar que ese cierre asciende ligeramente hacia dentro. Nada m\u00e1s.<\/p>\n<h2>Lo que est\u00e1n haciendo mal casi todas<\/h2>\n<div class=\"aira-img-mini\">\n<div class=\"aira-marco\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/airafisioterapia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/aira-b40-kegel-2.jpg\" alt=\"Peque\u00f1o reloj de arena sobre una superficie de madera clara\" width=\"580\" height=\"580\" decoding=\"async\"><\/div>\n<\/div>\n<ul>\n<li><strong>Empujar hacia abajo en vez de cerrar hacia arriba.<\/strong> Es el error m\u00e1s frecuente y el m\u00e1s importante, porque no solo no ayuda: hace exactamente lo contrario de lo que se busca. Mucha gente que cree estar contrayendo est\u00e1 pujando.<\/li>\n<li><strong>Apretar los gl\u00fateos.<\/strong> Si notas que despegas del asiento o que las nalgas se tensan, ese no es el m\u00fasculo.<\/li>\n<li><strong>Meter barriga o apretar el abdomen.<\/strong> El abdomen puede activarse un poco de forma natural, pero no debe ser el protagonista.<\/li>\n<li><strong>Aguantar la respiraci\u00f3n.<\/strong> Muy com\u00fan y contraproducente: se debe poder hablar mientras se contrae.<\/li>\n<li><strong>Practicar cortando el pis.<\/strong> Sirve una vez, para localizar el m\u00fasculo. Como entrenamiento habitual no se recomienda: interferir de forma repetida con el vaciado de la vejiga no es buena idea.<\/li>\n<\/ul>\n<div class=\"aira-nota\">\n<p><strong>Este es el motivo por el que las gu\u00edas piden una valoraci\u00f3n antes de mandar ejercicios.<\/strong> La gu\u00eda brit\u00e1nica NICE exige comprobar con una exploraci\u00f3n que la mujer contrae correctamente <em>antes<\/em> de prescribirle un programa. Si el gesto est\u00e1 mal hecho, repetirlo cien veces al d\u00eda no mejora nada, y en algunos casos empeora.<\/p>\n<\/div>\n<h2>C\u00f3mo se hacen<\/h2>\n<p>La pauta que recomienda NICE como tratamiento de primera l\u00ednea es concreta: <strong>al menos 8 contracciones, 3 veces al d\u00eda, durante un m\u00ednimo de 3 meses<\/strong>.<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica se trabajan dos cosas distintas:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Fuerza<\/strong>: contracciones m\u00e1ximas, mantenidas unos segundos, con el mismo tiempo de descanso entre ellas.<\/li>\n<li><strong>Rapidez<\/strong>: contracciones cortas y fuertes, que son las que hacen falta cuando toses o estornudas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Y sobre todo: <strong>el descanso importa tanto como la contracci\u00f3n<\/strong>. Un suelo p\u00e9lvico que no se relaja del todo entre repeticiones no est\u00e1 entrenando, est\u00e1 acumulando tensi\u00f3n.<\/p>\n<h2>Qu\u00e9 se puede esperar de verdad<\/h2>\n<p>Aqu\u00ed la evidencia es de las mejores que hay en fisioterapia. La revisi\u00f3n Cochrane que re\u00fane 31 ensayos y 1.817 mujeres encontr\u00f3, en incontinencia urinaria de esfuerzo, <strong>curaci\u00f3n en el 56 % de las mujeres que entrenaron frente al 6 % que no hicieron nada<\/strong>, con certeza alta. Contando curaci\u00f3n o mejor\u00eda, <strong>74 % frente a 11 %<\/strong>.<\/p>\n<p>No es una promesa de resultado individual, pero es un efecto grande y bien establecido. Pocas intervenciones en salud tienen n\u00fameros as\u00ed.<\/p>\n<p>Y en el embarazo hay un dato que conviene conocer antes: en mujeres sin p\u00e9rdidas, entrenar el suelo p\u00e9lvico <strong>durante<\/strong> el embarazo reduce alrededor de un <strong>29 % el riesgo de incontinencia<\/strong> entre los tres y los seis meses posparto, con certeza alta. Prevenir sale mucho m\u00e1s barato que tratar.<\/p>\n<h2>Cu\u00e1ndo NO son la respuesta<\/h2>\n<p>Esta parte casi nunca se cuenta, y es importante:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Cuando el problema es exceso de tensi\u00f3n, no falta de fuerza.<\/strong> Existe el suelo p\u00e9lvico hipert\u00f3nico, y ah\u00ed a\u00f1adir contracciones puede empeorar el dolor. Si notas dolor en las relaciones, escozor o dificultad para vaciar, los Kegel no son el punto de partida.<\/li>\n<li><strong>Cuando no sabes si lo est\u00e1s haciendo bien.<\/strong> Ya lo hemos dicho, pero es la causa n\u00famero uno de que \u00ablos Kegel no me funcionan\u00bb.<\/li>\n<li><strong>Como sustituto de mirar qu\u00e9 pasa.<\/strong> Unas p\u00e9rdidas nuevas, un peso raro o un bulto merecen una valoraci\u00f3n, no una tanda de ejercicios a ciegas.<\/li>\n<\/ul>\n<div class=\"aira-nota\">\n<p><strong>Sobre los hipopresivos y las t\u00e9cnicas respiratorias:<\/strong> no sustituyen a los Kegel ni los mejoran. La activaci\u00f3n del suelo p\u00e9lvico durante la espiraci\u00f3n es significativamente menor que en una contracci\u00f3n voluntaria, el entrenamiento cl\u00e1sico fue m\u00e1s eficaz que la respiraci\u00f3n sola, y a\u00f1adirla no aport\u00f3 beneficio adicional. Pueden gustarte y estar bien como complemento; no son el tratamiento.<\/p>\n<\/div>\n<h2>Cu\u00e1ndo consultar<\/h2>\n<p>Si tienes p\u00e9rdidas de orina o de gases, sensaci\u00f3n de peso o de bulto, dolor en las relaciones, o si sencillamente <strong>no notas nada al intentar contraer<\/strong>. Esa \u00faltima es la m\u00e1s com\u00fan y la que m\u00e1s se calla.<\/p>\n<div class=\"aira-post-cta\">\n<p class=\"t\">\u00bfLos haces bien?<\/p>\n<p class=\"s\">En una valoraci\u00f3n comprobamos si la contracci\u00f3n es correcta, si el problema es de fuerza o de exceso de tensi\u00f3n, y salimos con una pauta concreta en vez de un consejo gen\u00e9rico.<\/p>\n<p><a href=\"\/ca\/pilates\/pilates-embarazadas-postparto\/\">Ver embarazo y postparto<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"aira-ref\">\n<h2>Referencias<\/h2>\n<ol>\n<li>Dumoulin C, Cacciari LP, Hay-Smith EJC. <em>Pelvic floor muscle training versus no treatment, or inactive control treatments, for urinary incontinence in women<\/em>. Cochrane Database Syst Rev. 2018;(10):CD005654. doi.org\/10.1002\/14651858.CD005654.pub4<\/li>\n<li>Woodley SJ, Lawrenson P, Boyle R, et al. <em>Pelvic floor muscle training for preventing and treating urinary and faecal incontinence in antenatal and postnatal women<\/em>. Cochrane Database Syst Rev. 2020;(5):CD007471. doi.org\/10.1002\/14651858.CD007471.pub4<\/li>\n<li>Hay-Smith EJC, Starzec-Proserpio M, Moller B, et al. <em>Comparisons of approaches to pelvic floor muscle training for urinary incontinence in women<\/em>. Cochrane Database Syst Rev. 2024;(12):CD009508. doi.org\/10.1002\/14651858.CD009508.pub2<\/li>\n<li>National Institute for Health and Care Excellence. <em>Urinary incontinence and pelvic organ prolapse in women: management<\/em>. NICE guideline NG123. Londres: NICE; 2019.<\/li>\n<li>National Institute for Health and Care Excellence. <em>Pelvic floor dysfunction: prevention and non-surgical management<\/em>. NICE guideline NG210. Londres: NICE; 2021.<\/li>\n<li>Bo K, Driusso P, Jorge CH. <em>Can you breathe yourself to a better pelvic floor? A systematic review<\/em>. Neurourol Urodyn. 2023;42(6):1261-1279. doi.org\/10.1002\/nau.25218<\/li>\n<li>Moossdorff-Steinhauser HFA, Berghmans BCM, Spaanderman MEA, Bols EMJ. <em>Prevalence, incidence and bothersomeness of urinary incontinence between 6 weeks and 1 year post-partum<\/em>. Int Urogynecol J. 2021;32(7):1675-1693. doi.org\/10.1007\/s00192-021-04877-w<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La sensaci\u00f3n correcta, los cinco errores m\u00e1s comunes, la pauta que recomienda NICE, qu\u00e9 resultados est\u00e1n demostrados y cu\u00e1ndo los Kegel no son la respuesta.<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":1823,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-1799","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-embarazo-y-postparto"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1799","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1799"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1799\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1844,"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1799\/revisions\/1844"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1823"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1799"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1799"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1799"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}