{"id":1055,"date":"2026-07-31T19:20:57","date_gmt":"2026-07-31T19:20:57","guid":{"rendered":"https:\/\/airafisioterapia.com\/frenillo-lingual-bebe-lactancia\/"},"modified":"2026-08-03T17:11:25","modified_gmt":"2026-08-03T17:11:25","slug":"frenillo-lingual-bebe-lactancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/frenillo-lingual-bebe-lactancia\/","title":{"rendered":"Frenillo lingual en el beb\u00e9: cu\u00e1ndo es un problema de verdad"},"content":{"rendered":"<p>Llev\u00e1is dos semanas de grietas, de tomas eternas y de una sensaci\u00f3n que no se te va: que algo no acaba de encajar. Y entonces alguien pronuncia la palabra. Frenillo.<\/p>\n<p>Es de las cosas que m\u00e1s se buscan de madrugada y tambi\u00e9n de las que m\u00e1s confusi\u00f3n generan, porque hay quien lo trata como la explicaci\u00f3n de todo y quien lo descarta sin mirar. Vamos a ordenarlo.<\/p>\n<h2>Qu\u00e9 es exactamente el frenillo lingual<\/h2>\n<div class=\"aira-img-mini\">\n<div class=\"aira-marco\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/airafisioterapia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/aira-b05-frenillo-lactancia.jpg\" alt=\"Coj\u00edn de lactancia, frenillo lingual y lactancia materna\" width=\"580\" height=\"580\" decoding=\"async\"><\/div>\n<\/div>\n<p>Todos tenemos una membrana que une la lengua al suelo de la boca. Se llama frenillo lingual y es normal tenerla. Hablamos de <strong>anquiloglosia<\/strong> cuando esa membrana es tan corta o tan tensa que limita de verdad el movimiento de la lengua.<\/p>\n<p>La palabra clave ah\u00ed es <em>limita de verdad<\/em>. Ver un frenillo no significa que haya un problema: lo que importa es si la lengua se mueve o no, y si eso est\u00e1 afectando a la lactancia.<\/p>\n<h2>El sobrediagn\u00f3stico es un problema real<\/h2>\n<p>La Academia Americana de Pediatr\u00eda public\u00f3 en 2024 un informe cl\u00ednico dedicado precisamente a esto, y su mensaje es bastante rotundo: los diagn\u00f3sticos de anquiloglosia se multiplicaron casi por diez entre 1997 y 2012, y volvieron a duplicarse hasta 2016. No es que hayan nacido m\u00e1s beb\u00e9s con frenillo corto; es que se est\u00e1 mirando m\u00e1s y cortando antes.<\/p>\n<p>El mismo informe recuerda algo que conviene tener muy presente: <strong>la mayor\u00eda de las dificultades de lactancia, incluido el dolor, no se deben al frenillo<\/strong>. Un agarre poco profundo, una postura que no acompa\u00f1a, un pecho ingurgitado o un beb\u00e9 somnoliento producen exactamente los mismos s\u00edntomas.<\/p>\n<h2>Qu\u00e9 dice la evidencia sobre cortarlo<\/h2>\n<p>Aqu\u00ed toca ser honestos, aunque no sea lo m\u00e1s c\u00f3modo. La revisi\u00f3n Cochrane sobre frenotom\u00eda en reci\u00e9n nacidos reuni\u00f3 cinco ensayos y 302 beb\u00e9s. Encontr\u00f3 que <strong>la intervenci\u00f3n reduce el dolor del pez\u00f3n a corto plazo<\/strong>, pero <strong>no encontr\u00f3 un efecto consistente sobre la lactancia del beb\u00e9<\/strong>: dos estudios no vieron cambios en las escalas de alimentaci\u00f3n y solo uno mostr\u00f3 mejor\u00eda objetiva.<\/p>\n<p>Un metaan\u00e1lisis m\u00e1s reciente, de 2025, lleg\u00f3 a una conclusi\u00f3n parecida y algo inc\u00f3moda: el efecto agrupado parec\u00eda favorable, pero al excluir los estudios at\u00edpicos dejaba de ser significativo, y en el 93% de los trabajos hab\u00eda riesgo de sesgo. Solo tres de cada diez usaron una herramienta diagn\u00f3stica validada.<\/p>\n<p>Traducido: cortar puede ayudar en casos seleccionados, sobre todo con el dolor de la madre, pero no es la soluci\u00f3n autom\u00e1tica que a veces se vende, y el punto realmente flojo no es la t\u00e9cnica sino <strong>el diagn\u00f3stico<\/strong>.<\/p>\n<div class=\"aira-nota\">\n<p><strong>Antes de decidir nada, merece la pena mirar la toma entera.<\/strong> C\u00f3mo se agarra, c\u00f3mo respira, qu\u00e9 postura mantiene el cuello, si hay tensi\u00f3n en la mand\u00edbula. Muchas veces ah\u00ed est\u00e1 la respuesta. Esa mirada global es parte de lo que hacemos en <a href=\"\/ca\/fisioterapia\/fisioterapia-pediatrica\/\">fisioterapia pedi\u00e1trica<\/a>, trabajando con vosotros y con quien lleve la lactancia.<\/p>\n<\/div>\n<h2>Qu\u00e9 mirar antes de dar el paso<\/h2>\n<ul>\n<li>Que alguien con formaci\u00f3n observe <strong>una toma completa<\/strong>, no solo la boca del beb\u00e9 en reposo.<\/li>\n<li>Si el beb\u00e9 <strong>gana peso<\/strong> y cu\u00e1ntas veces moja el pa\u00f1al.<\/li>\n<li>Si el agarre mejora al cambiar de postura, porque eso ya dice mucho.<\/li>\n<li>Si la lengua se eleva y se lateraliza, o si se queda anclada abajo.<\/li>\n<li>Si hay tensi\u00f3n en el cuello o preferencia de giro, que puede estar condicionando el agarre de un pecho.<\/li>\n<\/ul>\n<p>La AAP recomienda justo eso: valoraci\u00f3n en equipo y agotar lo no quir\u00fargico antes de plantear el corte, reserv\u00e1ndolo para cuando hay <strong>agarre ineficaz y escasa ganancia de peso<\/strong>.<\/p>\n<h2>C\u00f3mo lo vemos en AIRA<\/h2>\n<p>No diagnosticamos ni cortamos frenillos: eso es de pediatr\u00eda, cirug\u00eda o quien lleve la lactancia. Lo que s\u00ed hacemos es mirar al beb\u00e9 entero. Si hay una tort\u00edcolis, una tensi\u00f3n mandibular o una asimetr\u00eda que est\u00e1n complicando el agarre, trabajarlas cambia la toma sin tocar nada.<\/p>\n<p>Y si tras esa valoraci\u00f3n creemos que el frenillo s\u00ed est\u00e1 limitando de verdad, te lo diremos y te orientaremos a quien corresponda, con la informaci\u00f3n en la mano para que decid\u00e1is vosotros.<\/p>\n<div class=\"aira-post-cta\">\n<p class=\"t\">\u00bfLas tomas se os est\u00e1n haciendo cuesta arriba?<\/p>\n<p class=\"s\">Miramos el cuello, la mand\u00edbula y la postura de tu beb\u00e9 antes de que nadie proponga cortar nada. A veces con eso basta, y si no, te lo decimos con franqueza.<\/p>\n<p><a href=\"\/ca\/fisioterapia\/fisioterapia-pediatrica\/\">Ver fisioterapia pedi\u00e1trica<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"aira-ref\">\n<h2>Referencias<\/h2>\n<ol>\n<li>Thomas J, Bunik M, Holmes A, et al.; American Academy of Pediatrics. <em>Identification and Management of Ankyloglossia and Its Effect on Breastfeeding in Infants: Clinical Report<\/em>. Pediatrics. 2024;154(2):e2024067605. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1542\/peds.2024-067605\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">doi.org\/10.1542\/peds.2024-067605<\/a><\/li>\n<li>O&#8217;Shea JE, Foster JP, O&#8217;Donnell CPF, et al. <em>Frenotomy for tongue-tie in newborn infants<\/em>. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2017. Art. No.: CD011065. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1002\/14651858.CD011065.pub2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">doi.org\/10.1002\/14651858.CD011065.pub2<\/a><\/li>\n<li>Francis DO, Krishnaswami S, McPheeters ML. <em>Treatment of Ankyloglossia and Breastfeeding Outcomes: A Systematic Review<\/em>. Pediatrics. 2015;135(6):e1458\u2013e1466. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1542\/peds.2015-0658\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">doi.org\/10.1542\/peds.2015-0658<\/a><\/li>\n<li>Jerez Delgadillo G, Zlatar Rojas J, Mu\u00f1oz MA, Luque-Mart\u00ednez I. <em>Frenectomy for ankyloglossia in children under five: a systematic review and meta-analysis on breastfeeding outcomes<\/em>. International Breastfeeding Journal. 2025;20(1):81. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1186\/s13006-025-00773-x\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">doi.org\/10.1186\/s13006-025-00773-x<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Qu\u00e9 es la anquiloglosia, por qu\u00e9 se diagnostica de m\u00e1s, qu\u00e9 dice la evidencia sobre cortarlo y qu\u00e9 conviene mirar antes de decidir.<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":1120,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-1055","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-pediatria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1055","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1055"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1055\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1345,"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1055\/revisions\/1345"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1120"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1055"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1055"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/airafisioterapia.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1055"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}